plaza bélgica más fácil de llenar que plaza francia
La Plaza Francia de Altamira es muy amplia para la escasa convocatoria efectuada por la Plataforma Unitaria. Fue ocupada con facilidad por el chavismo, así como las capitales europeas y ciudades de Estados Unidos son tomadas con facilidad por los manifestantes palestinos. Algo parecido ocurrió con la plaza Altamira. Debe considerarse esa estrategia para cuando Venezuela decía recuperar el Esequibo o para cuando Rusia decida recuperar Alaska. Cabe destacar que las manifestaciones simultáneas del oficialismo y oposición transcurrieron de forma pacífica: no hubo guarimba, disturbio, ni daños contra la propiedad privada. Fue un ejemplo cívico de tolerancia entre dos facciones políticas contrincantes. Aunque cabría preguntarse: de no haber sido convocada en la concentración del oficialismo ¿hubiese la manifestación convocada por la Plataforma Unitaria recurrido posteriormente al discurso de su vocera? ¿Hubiesen intentado incurrir en nuevas guarimbas y disturbios que es lo que la población de Venezuela teme que se repita? Tras desocupar la plaza Francia los manifestantes de la Plataforma Unitaria acudieron a la plaza Bélgica, ubicada en la primera transversal de La Castellana, intersección con avenida San Felipe. La nueva locación es ideal para el propósito, pues ofrece calles estrechas idóneas para tomas cerradas, que den sensación de una multitudinaria asistencia a pesar de haber concurrido pocas personas.
Llenar la plaza Bélgica es muchísimo más fácil que llenar la plaza Francia. Las fotografías fueron tomadas en la plaza Bélgica, y erróneamente las titulan como si hubiesen sido tomadas en la plaza Francia, lo cual constituye fake news. Es importante derrotar las noticias falsas. Sin embargo la plaza Francia tuvo una nutrida participación por algunos minutos del oficialismo, quienes acudieron a efectuar turismo en un lugar al cual no suelen acudir con frecuencia, durante su ruta entre Parque del Este y el centro de Caracas. Los problemas comenzaron durante la tarde, cuando la señora Machado acudió iracunda a su Comando a exigir injerencia extranjera, invasión multilateral, y rehabilitación de sanciones por parte de la comunidad internacional. La señora Machado exige que la comunidad internacional actúe contra Venezuela, lo cual implicaría una invasión o bombardeos como los que ocurren con Yemen, o sanciones como las que padecen Rusia e Irán. Esos son los mecanismos de presión de la comunidad internacional. Tenemos el ejemplo de Israel que lanza bombas de fósforo blanco sobre Palestina. Me pregunto si eso es lo que desea la señora Machado para Venezuela. Ya sabemos que no quiere infiltrados, ni cómplices ni gente indeseable, según sus rimbombantes estándares de calidad. Ya sabemos que ella desea instaurar un régimen de apartheid, pero ahora necesitamos que aclare si realmente está solicitando sanciones e invasión formalmente.
La comunidad internacional no dispone de tiempo ni recursos para complacer las exigencias de la señora Machado. La comunidad internacional está muy ocupada con guerras en Rusia, Ucrania, Palestina Israel, Líbano, Yemen y la posible anexión de Alaska por parte de Rusia. La agenda de la comunidad internacional está muy apretada. No es prioritario abrir un nuevo frente, sobre todo cuando las relaciones entre Guyana y Venezuela están desescalando en ocasión de resolver pacíficamente el diferendo limítrofe. De modo que Venezuela está contribuyendo con la paz, efectuando manifestaciones pacíficas de calle en donde no hay heridos ni guarimbas, mientras que en la comunidad internacional hay países con serios problemas de genocidio. No es probable que la solicitud de injerencia extranjera producida por la señora Machado sea atendida. La señora Machado está exigiéndole a la comunidad internacional que no tolere a Venezuela, que no tolere las actitudes de los venezolanos. Exige a la comunidad internacional que se torne más intolerante de lo que ya son. Deploro y repudio el discurso injerencista e intolerante que ofrece la señora Machado, las simpatías que ella había despertado recientemente para su habilitación política hoy han sido destruidas.
La señora Machado expresa también que está harta de Venezuela, que está harta de los posicionamientos políticos que ejercemos los venezolanos. Está harta de todo lo que ocurre aquí. Los venezolanos también estamos hartos de la señora Machado, y estamos hartos de que imponga una candidatura presidencial que los venezolanos no queremos que ocurra. Los venezolanos estamos hartos que se solicite a la comunidad internacional que impongan a la señora Machado en Miraflores de modos extremistas. Estamos hartos mutuamente. La guinda de la torta la proporcionó Patricia Poleo quien instiga a la diáspora a presionar en sus países de residencia para arreciar la injerencia extranjera, las invasiones y las sanciones contra Venezuela. Se supone que la gente que salió de Venezuela y vive en otro país está en un proceso migratorio para adquirir una nueva residencia permanente, o una nueva nacionalidad. En el caso de Estados Unidos Patricia Poleo podría dedicarse a documentar la crisis del fentanilo, el posible arrebato de Alaska por parte de Rusia, lo cual reduciría el territorio disponible para los Estados Unidos. Podría dedicarse a la campaña electoral entre Biden y Trump, y motivar a la población latina a mejorar sus relaciones con la comunidad afroamericana, la comunidad anglosajona o la comunidad asiática. Hay tantos problemas domésticos tan interesantes en los Estados Unidos, pero siguen aferrados al pasado. El futuro de Venezuela no está en su diáspora. El futuro de la diáspora está en sus países de destino. El futuro de Venezuela está en los venezolanos que estamos en territorio nacional, y los guyaneses venezolanos de doble nacionalidad que habitan en el Esequibo.
Estas concentraciones en la plaza Altamira evocan tiempos pasados de dolor, fracasos, estrategias fallidas. Pareciera que la oposición agotó un ciclo de modo irreversible, y sus actuales dirigencias están en sus últimos estertores. Respecto a la campaña del oficialismo observaríamos con mucho interés que se anuncie una candidatura presidencial diferente a la de Nicolás Maduro, ya que el país requiere otra persona. Quizás en el partido de gobierno pudieran revisar otras opciones: Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello suenan mucho como posibles precandidatos. Quizás haya otros. Los oficialistas tienen que madurar las consecuencias de su renovada popularidad, dado que la oposición está destruida. La señora Machado se encargó de enterrar por completo a la Plataforma Unitaria, del mismo modo como destruyó a la MUD o mesa de la unidad, adjudicándose una candidatura que no le será permitida, y negando que la oposición presente otra opción. De modo que es momento de vislumbrar una continuidad del régimen actual, y sería deseable que sea encabezado por alguna figura del oficialismo diferente a Nicolás Maduro, para efectuar ciertos cambios que hacen falta, sobre todo en lo económico. Las habilidades de matemática del presidente maduro no no parecen las mejores, nombré a Delcy Rodríguez y a Diosdado Cabello porque parecen más duchos en en materia numérica.