Juramentación a partir del 10 de enero
Durante las últimas semanas las actas contentivas de resultados electorales que favorecen inequívocamente a Edmundo González Urrutia, como un candidato que recibió mayor votación que Nicolas Maduro, son fidedignas. No son forjadas, vienen emitidas por el Consejo Nacional Electoral. Han llegado a Europa. Anteriormente dichas actas habían sido presentadas en todos los países de la América Latina, de modo parecido como en siglos anteriores había paseado la espada de Bolívar. El parlamento europeo congrega delegaciones de veintisiete países.
Todos ellos ahora tendrán la responsabilidad de instar a sus respectivos gobiernos, que cada uno de los países de la Unión Europea de manera individual reconozca a Edmundo González Urrutia como presidente de Venezuela, como ya lo han hecho Estados Unidos, Argentina, Panamá, Ecuador e Italia, entre otros. Notamos en particular el caso de Colombia, donde el senado está en férrea oposición con el presidente Petro, ya que el congreso de Colombia ha reconocido a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela, y le pide a Gustavo Petro que no asista a la irrita toma de posesión y juramentación de Maduro.
Esperamos que los diversos congresos de Europa insten a los presidentes o primeros ministros de sus naciones, que asuman una vigorosa actitud similar a la de Colombia. La actitud de España también es otro ejemplo de un congreso que reconoce a Edmundo González Urrutia, y un presidente del gobierno que no lo reconoce. La división entre izquierda tramposa y derecha sobria y con pruebas en la mano es tan evidente que observamos que se gesta una maldición hacia cada presidente que aún siga reconociendo a Maduro, mediante el no reconocimiento de Edmundo González Urrutia. En votaciones universales, directas y secretas para próximos comicios presidenciales, dichos mandatarios perderán el poder.
En Canadá está tocando el turno a Justin Trudeau, con presiones para dimitir por una gestión cuestionable, y un gobierno que a pesar de no reconocer la reelección de Maduro tampoco toma el paso de reconocer a Edmundo González Urrutia como presidente electo. Esperemos que este énfasis en Europa haya dado frutos, y que las actas hoy presentadas en Estrasburgo sean determinantes para que varios gobiernos de la Unión Europea efectúen el paso necesario de reconocer la presidencia electa de Edmundo González Urrutia. Así automáticamente quedarán eximidos de asistir a la irrita juramentación que el régimen de Venezuela planifica efectuar, como un evento teatral más enmarcado en la gran feria mundial antifascista que convoca para los ponentes de la izquierda más recalcitrante que aún queda en pie.
Tras abandonar Europa, Edmundo González Urrutia ha confirmado viajes a Suramérica, incluyendo como destinos a países del Cono Sur: Chile y Argentina cuyos gobiernos han manifestado un claro apoyo por su causa. También está planteada una visita a los Estados Unidos, en donde dependiendo de la fecha de la visita pudiese ser durante la presidencia de Biden o durante la toma de posesión de Donald Trump, lo cual conllevaría a reuniones con el secretario de estado Marco Rubio y con el enviado presidencial para asuntos especiales Richard Grenell.
En Argentina deberá entrevistarse con Javier Milei y Patricia Bulrich, quienes están en el ojo de la tormenta ya que hay serios indicios que el régimen venezolano intenta por todos los medios provocar una guerra con Argentina, tal como anteriormente intentó provocar una guerra con Guyana con el mero objeto de causar innecesarios conmoción, protagonismo y una imagen de hombre fuerte, que en nada ayudó a las pretensiones venezolanas de anexarse el Esequibo. No aplacará la decisión argentina de hacer respetar su soberanía en las instalaciones de su embajada en Caracas. El régimen de Maduro posiblemente no logre iniciar una guerra, aunque sí promete seguir molestando a la comunidad internacional durante algunas semanas más.
El planeta sigue en modo de espera y la siguiente fase de arreciar la lucha y posicionar su ilegitimidad absoluta comenzará a partir del 10 de enero, tal como oportunamente ha aclarado Edmundo González Urrutia. Mientras tanto los venezolanos nos seguimos organizando. Seguimos digiriendo a cuentagotas esta estrategia que no está siendo revelada con la amplitud de detalles a la que estábamos acostumbrados. La seguridad es indispensable. Seguimos sumando fuerzas. Seguimos a la espera que componentes militares y burocráticos del régimen de Maduro abandonen a ese régimen a partir del 10 de enero. Seguimos concentrados en convencer a misiones internacionales que reconozcan la presidencia electa de Edmundo.
Cada país que se suma al reconocimiento de la presidencia electa de Edmundo González Urrutia es un país menos en representatividad para el oprobioso espectáculo de juramentación de Maduro. Ése es el objetivo inmediato. Durante estos últimos días de diciembre y los primeros días de enero finalizaremos esta etapa de exhortos al régimen, para que accedan a los términos de una negociación que conduzca a su salida como su mejor opción. A partir del 10 de enero estaremos íntegramente concentrados a diseñar cuál será la peor opción para el régimen. Si usted es un partidario del régimen, o si usted votó por el régimen y usted aún desea que dispongamos de la mejor solución posible, es importante que usted inste a las autoridades por las cuales usted votó, y las cuales perdieron las elecciones, que su mejor opción es acceder a los términos de la negociación que conllevará a la salida.
Una vez ocurrida la cumbre antifascista y la juramentación irrita de Nicolás Maduro, entraremos a una etapa inédita en la historia de Venezuela: sólo comparable a una versión moderna de lo que fueron las guerras de la independencia, donde nos liberaremos con ayuda de la comunidad Internacional del yugo de la ilegitimidad, de la ineficiencia económica y del terror en derechos humanos que cada día padecen nuestros presos políticos. Algunos de los presos políticos incluso están siendo reportados con excesiva frecuencia como fallecidos: en cámaras de tortura del régimen que pronto deberán ser desmanteladas.
El ejemplo de Siria sigue vivo, y tal como advirtió Diosdado Cabello en su programa televisivo, los venezolanos en efecto estamos interesados en conocer las de Siria. Es interesante el caso de Diosdado Cabello porque aún cuando él se burla de la oposición mediante cartas ficticias, en las que detalla estrategias opositoras, algunas de las recomendaciones de Cabello a la oposición son viables. Quizás es por eso mismo que María Corina Machado logró tanto liderazgo popular y Edmundo González Urrutia logró tanta votación: Diosdado Cabello y Con el Mazo Dando, cuando son leídos entre líneas, han proporcionado una estupenda fuente de información y estrategia para la oposición, porque han atado algunos cabos sueltos y han reflejado cuáles son los temores del régimes.
La excelente dirigencia opositora que disponemos ahora, más astuta que dirigencias opositoras anteriores, ha logrado extraer lo positivo en estrategias desde el mazo dando, desechando las demás tonterías que dice Diosdado Cabello. Sin embargo a pesar de esta efímera felicitación por algunos buenos aspectos comunicacionales y filtraciones hacia la oposición, seguimos denunciándolo como uno de los peores carniceros de la historia de Venezuela. EEsperamos que sea derrocado y puesto ante la justicia internacional, para que pague con muchos años de prisión todos los asesinatos, desfalcos de dinero y narcotráfico a los cuales está siendo imputado.
Observamos una diferenciación entre Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, puesto que Nicolás Maduro en algunas oportunidades se muestra dispuesto a negociar, mientras que Diosdado Cabello es un férreo opositor a cualquier negociación. No sería descartable que en el escenario tras el 10 de enero, Nicolás Maduro logre negociar su salida. Diosdado Cabello pudiese montarse momentáneamente en el poder durante una corta pero represiva etapa del terror, y pueda terminar como una baja producto del férreo acompañamiento internacional que como sabemos está siendo gestionado entre Estados Unidos, Argentina, Italia y otras potencias decididas a liberar a Venezuela, de un yugo que no debería padecer más.
Necesitamos una Venezuela libre y democrática, que pueda hablar en igualdad de condiciones con Guyana para mayores acercamientos entre nuestros territorios y nuestros pueblos. Sólo en el marco de unas relaciones cordiales que beneficien a ambas partes, será viable retomar el asunto del Esequibo. Por los momentos llevamos todas las de perder en ese tema. Con respecto a Argentina, aún cuando Milei y Patricia Bulrich han tenido prudencia, quizás no la mantengan por mucho tiempo, aún cuando todos sabemos que Nicolás Maduro por razones de huir hacia adelante que constituye su principal estrategia de lucha, busca confrontar a la Argentina con Venezuela. De hecho Diosdado cabello se burló del tema en su rueda de prensa, comparando esta situación de los rehenes venezolanos en la embajada de Argentina, con la guerra por las Malvinas.
Exhortamos a los los países de la comunidad internacional a que se solidaricen con Argentina, y todos establezcan cómo deberán ser a partir de ahora los movimientos internacionales que deberán ocurrir: en situaciones de rehenes, en embajadas, ya que corremos el riesgo que este precedente se normalice y regímenes autoritarios o totalitarios del mundo comiencen a efectuar carnicerías similares, en misiones diplomáticas de otros países que tengan el infortunio de estar localizadas en esos territorios, alérgicos a la democracia.
Un oportuno cambio en el discurso de Edmundo González Urrutia ha ocurrido en la necesaria recalibración de estrategias y expectativas: la juramentación del presidente electo se llevará a cabo en Caracas a partir del 10 de enero de 2025. Ello significa que no necesariamente será en esa exacta fecha del 10 de enero, sino que pudiese ocurrir en un momento posterior, si las circunstancias cambiantes en este progresivo posicionamiento de la presidencia electa de Edmundo González Urrutia lo ameritan. Como sabemos el próximo 10 de enero es probable que Nicolás Maduro y Diosdado cabello junten todas sus maquinarias y cartuchos para la gran convención antifascista, y para la irrita juramentación de Nicolás Maduro. Como bien nos ha enseñado Sun-Tzu en el Arte de la Guerra, no conviene emprender una batalla cuando el enemigo está fuertemente apertrechado y amurallado, sino que es preferible buscar un momento más favorable.
Los momentos más favorables ocurrirán en el transcurso del año 2025, cuando ya en Estados Unidos Donald Trump se posicione cómodamente en la presidencia, y hayamos superado la actual transición de los Estados Unidos, que como sabemos cada cuatro años suele paralizar al planeta. Mientras tanto Edmundo González Urrutia efectuará sus últimas reuniones previstas en Europa, en ocasión de su presencia en Estrasburgo, para recibir el premio Sáharov. Lo importante es corroborar que nuestra dirigencia opositora está pendiente de modificar detalles en estrategias, lo cual nos fue sugerido por María Corina Machado hace varias semanas, cuando nos advirtió que desconocía la fecha exacta de la juramentación.
Siguen abiertas posibilidades antes del 10 de enero, en caso que ocurran favorables desarrollos militares por disidentes de nuestras Fuerzas Armadas, que tomen un renovado liderazgo, o el mismo 10 enero en caso de colapsar el régimen de Maduro, o después del 10 de enero que implicaría la peor opción para el régimen, porque se contemplarán posiblemente salidas de fuerza, incluyendo la repatriación forzosa de venezolanos que serán deportados de los Estados Unidos como consecuencia de sus crímenes, durante los primeros días del nuevo gobierno de Donald Trump. Allí no habrá negociación con Nicolás Maduro que valga. Nicolás Maduro deberá recibir a quienes sean deportados de Estados Unidos de forma inmediata, o deberá soportar las peores y más severas sanciones jamás vistas por Venezuela en su historia hasta que cese la usurpación.
Sigamos posicionando las diferentes fuerzas nacionales e internacionales que conllevarán a la juramentación de Edmundo González Urrutia, en un momento posterior del año 2025. Es necesario recordar a personas que opinan en redes sociales que si desean ayudar a la causa opositora, es necesario que no hagan hincapié en este detalle que fue necesario cambiar, y que no caigan en el automático descrédito del presidente electo por corregir una afirmación que era necesario que fuese corregida. Si bien la información que se nos suministra a los activistas en Venezuela por motivos estratégicos debe ser insuficiente, al menos la poca información que disponemos deberá ser precisa. Hasta ahora se manejaba una matriz de opinión que la fecha exacta de la juramentación sería el 10 de enero. Las circunstancias de la comunidad internacional y las circunstancias internas en Venezuela sugieren que la fecha propicia para la juramentación de nuestro presidente electo pudiese ser otra.
Murillo: "Yo fui a Brasil personalmente, por instrucción del presidente Petro, y después fui a Ecuador porque logramos en nuestra conversación con el Gobierno de Venezuela que se dieran los salvoconductos a estas seis personas, y ellos pedían que Argentina liberara a una persona muy cercana al Gobierno de Venezuela y que también se le diera salvoconducto a Jorge Glas en Ecuador" https://elpais.com/america-colombia/2024-12-18/venezuela-condiciono-los-salvoconductos-para-los-asilados-en-la-embajada-argentina-en-caracas-segun-el-canciller-colombiano.html